Por qué soy diferente y por qué eso importa

A mí me vendieron mal un seguro. Y si no hubiera trabajado de cerca con una de las aseguradoras más grandes del país, que fue cliente de mi agencia durante dos años y medio, me hubiera enterado hasta el año 20, cuando quisiera cobrarlo.
Ese momento me cambió la forma de ver esto.
Los seguros funcionan. Lo que falla es cómo se venden.
Es como la medicina: un omeprazol es buenísimo, pero para el dolor de cabeza necesitas otra cosa. El producto correcto para tu perfil, explicado con honestidad, funciona siempre.
Por eso me convertí en asesora: para ser el tipo de agente que yo hubiera querido tener.